Qué se registra
La hora es un dato, no una sensación. Inicio, fin y duración quedan fijos. La pausa se reserva aparte, el trayecto es visible, las horas extra se pueden evaluar. Ausencia y vacaciones están en la misma vista de personal, no en un calendario al lado.
La hora cuelga del expediente que la oficina ya conoce. «Unas ocho horas» no basta si de ahí debe salir una partida en la factura.